¿Te has preguntado alguna vez qué diferencia realmente a los entrenadores de élite del resto?
Sabes que el trabajo de fuerza funciona.
Lo has visto en estudios. En charlas. En formaciones.
Pero entre saber que funciona y aplicarlo correctamente hay un abismo.
¿Por qué tus métodos funcionan a veces sí y a veces no?
Porque no te han enseñado los fundamentos correctos.