Comparación de las demandas condicionales de partidos amistosos y juegos reducidos de entrenamiento en jugadores semiprofesionales de fútbol.

Casamichana, D., Castellano, J., & Castagna, C. (2012). Comparing the physical demands of friendly matches and small-sided games in semiprofessional soccer players. The Journal of Strength & Conditioning Research, 26(3), 837-843.

Bienvenidos de nuevo a nuestro blog. Esta semana, desde Fútbol Revolucionario os presentamos un estudio interesante desde el punto de vista condicional, a partir de una comparativa entre las demandas de partidos amistosos y diferentes juegos reducidos. Desde nuestro punto de vista, lo creemos muy interesante como reflexión y aplicación práctica para entrenadores y preparadores físicos de categorías semi profesionales, y también como reflexión para los cuerpos técnicos del resto de categorías de fútbol.

El objetivo de este estudio fue comparar las demandas físicas de partidos reales con los partidos de entrenamiento en futbolistas semiprofesionales. Con este objetivo se analizaron diferentes variables físicas e indicadores de carga con especial atención hacia esfuerzos de alta intensidad.

En cuanto a su metodología, 27 jugadores de nivel semi profesional (3ª división), fueron monitoreados durante 7 partidos amistosos y 9 sesiones de entrenamiento que involucraron diferentes juegos reducidos.  

Los 3 formatos de fueron 3 contra 3, 5 contra 5 y 7 contra 7, jugados en 3 diferentes diseños de campo (sin porterías, con 2 porterías reglamentarias y porteros, y con 2 porterías pequeñas, pero sin porteros). Se mantuvo el área de juego relativa a cada jugador constante (210 m2) en los 3 formatos SSG, al igual que la amplitud: relación de la profundidad del campo fue de (1,45: 1). Todos los SG tuvieron una duración de 4 minutos, con un descanso pasivo de 2 minutos entre repeticiones.

Su perfil condicional fue descrito en base a 20 variables relacionadas con distancias y frecuencias en diferentes velocidades de desplazamiento, además del número de aceleraciones y también indicadores globales de carga de trabajo como la ratio trabajo-descanso, carga del jugador e índice de esfuerzo. 

Los resultados mostraron diferencias significativas (p, 0.01) entre los juegos reducidos y los partidos amistosos para las siguientes variables: de forma que la carga de trabajo general fue mayor en los juegos reducidos que en los partidos amistosos. Asimismo, la distribución de la distancia recorrida en las zonas de velocidad entre 7,0 y 12,9 km/h fue mayor en los juegos reducidos, pero en la velocidad >21 km/h superior en los partidos amistosos. 

De manera similar, la distribución del tiempo empleado en ciertas zonas de velocidad entre 0.0 y 6.9 y >21 km/h fue superior en los partidos amistosos, pero sin embargo fue superior en los juegos reducidos entre 7,0-12,9 km/h. 

Más sprints por hora de juego se realizaron durante los partidos amistosos, con una mayor media duraciones y distancias, mayores duraciones máximas y distancias y una mayor frecuencia por hora de juego para los sprints entre 10 y 40 m y aquellos sprints mayores de 40 m. La frecuencia esfuerzos repetidos de alta intensidad fueron mayores durante los partidos amistosos en comparación con los juegos reducidos. 

A la luz de estos resultados podemos destacar que los entrenadores pueden reconocer que los perfiles de alta intensidad son más altos en los partidos amistosos que en los small sided games de entrenamiento. Pero de una forma novedosa, podemos señalar que indicadores globales de carga, como la ratio de práctica: descanso, carga del jugador e índice de esfuerzo, son más altos en juegos reducidos que en los partidos amistosos. Este descubrimiento indicaría que los small sided games son jugados a mayor intensidad que los partidos amistosos en su globalidad.

Desde FR nos gustaría ayudaros como siempre a partir de la perspectiva científica con unas Aplicaciones Prácticas para vuestros entrenamientos, que resumimos a continuación a partir de la lectura y estudio del artículo: 

  • Los juegos reducidos son un gran recurso de entrenamiento, además entendidos como una práctica dinámica y específica del fútbol. Durante el artículo se evidencia su relevancia en cuantificación de la carga de manera global, incluso por encima de los valores medios de los partidos amistosos.
  • Dentro de su práctica, los small sided games tienen un déficit en las variables que producen adaptaciones para el desarrollo del juego como son los sprints repetidos y la actividad de alta intensidad repetida. Por otro lado, deberían ser usados preferiblemente para el desarrollo de habilidades técnico-tácticas y el entrenamiento aeróbico del fútbol.
  • En cuanto a los partidos amistosos, y a partir de su reproducción de las variables de alta intensidad y velocidades submáximas, deberían ser incluidos por los entrenadores y cuerpos técnicos, en su modelo de entrenamiento como elementos claves para producir adaptaciones específicas en el dominio de los esfuerzos de alta intensidad. Los sprints producidos en partidos amistosos son más frecuentes, tienen una duración mayor, y también tienen una media y máxima distancia con respecto a los juegos reducidos.

En definitiva, como entrenadores una alternancia y combinación eficaz en el proceso de entrenamiento entre juegos reducidos (3×3, 5×5 y 7×7) y, partidos amistosos (11×11) nos daría una riqueza y globalidad de estímulos para entrenar a nuestros jugadores de forma óptima. Principalmente, en futbol semi profesional o amateur, donde no siempre podemos entrenar todos los días de la semana, la utilización de ambos recursos en días alternos podría dar el equilibrio de cargas en cuanto a volumen, intensidad y especificidad de esfuerzos.

Seguimos avanzando…
Fútbol Revolucionario