Bienvenidos de nuevo a nuestro blog. Esta semana, desde Fútbol Revolucionario os presentamos un contenido de entrenamiento basado en el análisis de los Escenarios de Máxima Exigencia (EME) en la competición en Fútbol y como podemos llevarlos a cabo en nuestras sesiones de entrenamiento. Por este motivo, ponemos a vuestra disposición un Ebook titulado: “Escenarios de Máxima Exigencia”. En el mismo, os presentamos 12 Situaciones Simuladores Preferenciales con un alto componente específico, donde vuestros jugadores no solo van a desarrollar altos valores condicionales, si no que además lo van a hacer con un gran valor técnico-táctico (disponible a partir del 16 de febrero).

A lo largo de la historia, la demanda de la competición en fútbol ha sido estudiada con el objetivo de optimizar el rendimiento de los futbolistas en dicha competición (Castellano et al., 2014; Di Salvo et al., 2007). Dicho análisis ha otorgado a los cuerpos técnicos la posibilidad de comparar las demandas del partido con el esfuerzo realizado en los entrenamientos y en las diferentes tareas llevadas a cabo.  Sin embargo, los ejercicios de entrenamiento diseñados para replicar las demandas promedio de los partidos probablemente provoquen que los jugadores no estén preparados para las fases más exigentes que se presenten en el partido (Gabbett et al., 2016), definidas en este documento como EME.

Tim Gabbett

A continuación, os mostramos algunas definiciones que pueden hacer más entendible el significado de EME:

  • Estos datos describen la necesidad de preparar a los atletas para los períodos de juego más exigentes, que comúnmente se asocian con situaciones puntuables o de decisión de partido. (Reilly et al. 2000).
  • Bloque de juego más exigente (Bradley and Noakes 2013).
  • Esfuerzos de alta intensidad que constituyen los componentes anaeróbicos del partido. Este período puede tener el potencial de afectar al resultado de un partido o inducir fatiga (Di Mascio and Bradley, 2013).
  • Los periodos de juego más exigentes (Delaney et al. 2016).
  • La mayor intensidad de carrera que un atleta puede alcanzar dentro de un partido (Delaney et al., 2017).
  • Intensidad máxima del partido (Lacome et al., 2017).
  • Las fases más exigentes del partido (Martín-García et al., 2018).

Los EME se han estudiado utilizando diferentes metodologías. Dividir el partido en períodos predefinidos de 15 minutos (Carling y Dupont, 2011) o 5 minutos (Bradley y Noakes, 2013; Di Mascio y Bradley, 2013), mostrando hasta un 60% más de ritmo (variable/min) respecto a la media de la competición. En los estudios bajo esta metodología, se pudo comprobar como los jugadores vieron reducido su rendimiento condicional tras el momento de mayor demanda (EME). En la actualidad, un enfoque más preciso sería establecer el EME del partido usando el método de rolling average o moving average que, a continuación, definimos. Actualmente, facilitado por la incorporación de la tecnología GPS, ha sido posible aplicar esta técnica (Varley et al., 2012). Mediante este proceso se rueda, segundo a segundo (o frame a frame, según cual sea la unidad de muestreo), el periodo o intervalo escogido (por ejemplo, 1, 3, 5 o 10 min), con el que detectar los valores más altos de la(s) variable(s) física(s) tomada(s) a estudio (por ejemplo, distancia recorrida por encima de 24 Km·h-1).

Los últimos estudios que se han publicado bajo esta metodología muestran las siguientes conclusiones:

  • Los EMEs son diferentes según la posición ocupada por el jugador (Martín-García et al., 2018).
  • A mayor ventana temporal, menor ritmo de juego (Delaney et al., 2017).
  • En las primeras partes los EME son de mayor exigencia respecto a la segunda mitad (Casamichana et al., 2018).
  • Los periodos congestionados de competición, pueden afectar al rendimiento del EME en el segundo o tercer partido del microciclo (Castellano et al., 2020).

Uno de los pilares del estudio de los EME ha sido comparar la exigencia de estos con las tareas realizadas en las sesiones de entrenamiento, siendo los partidos o juegos reducidos los recursos más utilizados. Una de las ventajas de estos ejercicios es que pueden modificarse para ajustar su carga e intensidad (Clemente, Martins y Mendes, 2014), algo que podría tenerse en cuenta al programar sesiones de entrenamiento. Modificaciones del espacio, modificaciones de interacción (número de jugadores), reglas cambiantes, etc. son parámetros que pueden variar la carga de estas tareas y adaptarse a las necesidades requeridas por los cuerpos técnicos (Castellano y Casamichana, 2016).

Las principales conclusiones de los diferentes estudios que han tratado sobre la comparativa entre los EME, los juegos reducidos y partidos de entrenamiento son:

  • Las SSP realizadas en espacio reducido sobre-estimulan las variables aceleración y desaceleración (Martín-García et al., 2019).
  • Aumentando el espacio de juego, las tareas realizadas se aproximan a las exigencias relacionadas con las altas velocidades (Martín-García et al., 2018).
  • El partido de entrenamiento 11v11 puede ser una SSP que compense el déficit en HSR y SPR (Martín-García et al., 2018).

Bajo nuestro punto de vista, los EME son un campo aún por “explorar”, donde parámetros de entrenamiento como: ¿en que momento los podemos entrenar? ¿Los EMEs provocan lesiones? ¿Entrenarlos las reducen? ¿El resultado, el nivel del rival, jugar como local o visitante, etc., afectan al desarrollo de los EMEs? ¿Es suficiente entrenarlos atendiendo solo a la estructura condicional?

Con el Ebook “Escenarios de Máxima Exigencia”, os incorporaremos además de la descripción de la tarea y su optima organización por todos los jugadores, los objetivos, el volumen aproximado, sistemas de puntuación y criterios para la práctica. Utilizaremos adicionalmente un pequeño ecualizador de variables externas donde podréis visionar aquellos parámetros de carga más relevantes en cada uno de los ejercicios. ¡Recuerda que estará disponible a partir del martes, 16 de febrero!

Desde Futbol Revolucionario os invitamos a poner en práctica estas situaciones de entrenamiento a través de los EME, con el objetivo de entrenar a nuestros jugadores. A diferencia de lo que sucede con nuestro Ebook “Circuitos dirigidos”, entendemos que la alta demanda condicional de las tareas propuestas, puede ser un hándicap a la hora de aplicarlas en edades tempranas. Por este motivo, os recomendamos ser muy prudentes y ajustar la exigencia al nivel y la edad de vuestros futbolistas.

Seguimos avanzando…