Los futbolistas son expuestos de manera sistemática a estímulos durante cada entrenamiento con el objetivo de provocar adaptaciones especificas en sus sistemas fisiológicos. Surge entonces la necesidad de controlar el estímulo realizado (carga externa) y la respuesta fisiológica (carga interna) que dicho estimulo genera en cada individuo.

La variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC) permite conocer cómo se está adaptando el deportista (carga interna) a un determinado estímulo. Teniendo en cuenta que dos jugadores expuestos a una misma carga externa pueden mostrar diferentes cargas internas, resulta clave realizar un seguimiento individual que permita detectar estados anormales que puedan derivar en estados de fatiga con su correspondiente detrimento en rendimiento.

De manera más técnica, la VFC es la variación del intervalo de tiempo transcurrido entre latidos. El tiempo transcurrido entre latidos se encuentra en constante cambio y está determinado por el equilibrio entre el Sistema Nervioso Simpático (SNS) y Parasimpático (SNP). De manera más concreta, mayores valores de VFC se asocia a una predominancia del SNP que a su vez se relaciona con estados positivos de adaptación y recuperación mientras que por lo contrario baja VFC se asocia a mayor actividad del SNS relacionándose con estados de stress y fatiga.

Aunque existen una amplia variedad de variables que aportan información acerca de la VFC, de manera general se encuentran:

  • RMSSD: Es la raíz cuadrada de la media de la suma de los cuadrados de las diferencias sucesivas de los intervalos RR. Esta medida es la más utilizada en el campo del deporte como indicador de la influencia parasimpática en el corazón y se considera una medida de la variabilidad latido a latido.
  • SD1: Valor que refleja la actividad parasimpática. Desviación estándar de los intervalos ortogonales de los puntos RRi (intervalo de tiempo entre latido y latido) al diámetro transversal de la elipse en el grafico de Poincaré.
  • SD2: Valor que refleja la actividad simpática. Desviación estándar de los intervalos ortogonales de los puntos RRi al diámetro transversal de la elipse en el gráfico de Poincaré.
  • Stress Score (SS): 1/SD2
  • Ratio simpático/ parasimpático: Es el valor del cociente entre SS y SD1. Parece que valores de entre 0,5 y 0,2 pueden ser entendidos como valores normales. Por lo contrario, valores mayores o inferiores podrían ser entendidos como una posible alerta.

Para asegurar la calidad del dato registrado de las variables de VFC se recomienda que sea evaluada en reposo y en condiciones estables y similares a lo largo del tiempo. Esto puede suponer la mayor desventaja cuando se intenta implementar en un equipo de futbol donde el tiempo es limitado y cada microciclo es diferente al anterior.

WIMU Pro ofrece la posibilidad de conexión con diversas herramientas complementarias, entre la que se encuentra el medidor de frecuencia cardiaca. Esta herramienta permite monitorizar el registro latido a latido de la frecuencia cardiaca, y, por tanto, la variabilidad de esta. Además, posteriormente a la monitorización, desde el software de SPRO podremos analizar la VFC mediante el monitor de HRV, el cuál nos ofrecerá diversas variables de frecuencia cardiaca, entre las que encontramos todas las comentadas anteriormente.

Una vez analizada la sesión con SPRO podemos subir estos datos a la nube de WIMU Cloud para crear un informe totalmente personalizado donde registrar el control de la VFC tanto a corto como a largo plazo. Algunos ejemplos de gráficos de VFC que podemos generar en WIMU Cloud son los siguientes:

Además, si se desea intercatuar con este informe se puede acceder mediante el siguiente enlace:

http://wimupro.wimucloud.com/quiko/dashboard/fleet.jsp?fd=fc8b0b12-55

Finalmente, a modo de conclusión, la VFC es una variable que aporta información importante acerca del estado de un jugador. Será clave comprender que aunque los valores de referencia serán de utilidad, el seguimiento a largo plazo de estos valores evaluados en condiciones iguales nos permitirá establecer la tendencia individual para cada jugador y detectar cambios anómalos que alerten de que algo está sucediendo en cómo lidia con las cargas de entrenamiento.