¿Cuáles son las variables actuales de rendimiento físico en la competición de fútbol de élite? ¿Son adecuadas para dicho propósito o es necesario adoptar la idea de un nuevo enfoque integrado? (2018)

Bradley, P. S., & Ade, J. D. (2018). Are current physical match performance metrics in elite soccer fit for purpose or is the adoption of an integrated approach needed? International journal of sports physiology and performance, 13(5), 656-664. https://doi.org/10.1123/ijspp.2017-0433

Esta semana, desde Fútbol Revolucionario, os queremos presentar un articulo que dará mucho que pensar a toda la comunidad de preparadores físicos y entrenadores a partir de la reflexión de las variables condicionales que miden el rendimiento a través aspectos cuantitativos. La evaluación de una perspectiva más integrada, donde los parámetros o variables a analizar contengan acciones técnicas y tácticas, puede dar otra información relevante y distinta a nuestros técnicos. Desde esta nueva aproximación, los entrenamientos y tareas deberían reproducir no sólo los parámetros de distancias y velocidades, sino también el conjunto de acciones de juego que realiza el jugador en competición en función de su modelo de juego y posición en el campo.

Durante más de 40 años, los investigadores han adoptado un enfoque “tradicional” al evaluar las demandas de partidos simplemente informando la distancia recorrida o el tiempo dedicado en diferentes movimientos desde caminar hasta correr a varias intensidades. Esta metodología ha cuantificado variables físicas aisladas completamente, sin integrar otros factores, y esto finalmente conduce a una visión unidimensional del rendimiento del partido.

Dicho enfoque tradicional, como apreciamos en la imagen anterior, no tiene en cuenta los indicadores técnico-tácticos. Además, los datos se presentan de forma aislada, sin interrelacionarlos, y muchas veces los datos pueden estar sujetos a acciones ajenas al comportamiento táctico (perdida de tiempo, cambios, faltas…).

Por lo tanto, este articulo propone un enfoque novedoso “integrado” que se centra en una variable condicional sensible, como la carrera de alta intensidad, pero contextualizada en relación con las actividades tácticas clave para cada puesto y colectivamente para el equipo.

En el ejemplo presentado, el modelo integrado revela claramente el perfil único de alta intensidad que existe debido a distintos roles tácticos, en lugar de unidimensional, a través de distancias “ciegas” de información producidas por modelos tradicionales. En este enfoque integrado, el rendimiento se va a ver influido por aspectos físicos, técnicos y tácticos. Atiende a las necesidades posicionales, modulares de los datos obtenidos por el jugador.

Contextualiza las variables condicionales dentro de acciones reales de juego, por ejemplo, se mide la distancia recorrida en acciones como el movimiento de ruptura tras la defensa del rival. Este tipo de análisis no es sencillo de realizar y medir, ya que existe una excesiva diversidad de acciones, y adicionalmente se añade más complejidad a la hora de categorizar las acciones. Otro aspecto más a nivel práctico es decidir quién debe realizar dicho análisis en el seno del cuerpo técnico, pues incorpora funciones del analista técnico y el preparador físico.

De manera intuitiva, este concepto innovador puede ayudar a los entrenadores a comprender las demandas en relación con los roles tácticos y las instrucciones dadas a los jugadores.

Desde Fútbol Revolucionario nos gustaría ayudaros como siempre a partir de la perspectiva científica con unas conclusiones a nivel práctico para vuestros contextos de entrenamiento, que resumimos a continuación a partir de la lectura y estudio del artículo:

  • El enfoque integrado contextualiza las demandas competitivas uniendo los datos condicionales y cognitivos.
  • La propuesta táctica del entrenador y los roles posicionales de su modelo de juego pueden ser claros condicionantes en las acciones de alta intensidad.
  • Además, permitirá a los profesionales traducir variables de partidos a los entrenamientos y test de prueba para reconocer de una forma más completa la información relevante sobre sus jugadores y equipos.

Este modelo innovador bien puede ayudar a los avances en otros deportes de equipo que incorporan movimientos intermitentes similares con un propósito táctico.

Se necesita evidencia de los méritos y aplicación de este nuevo concepto antes de que la comunidad científica acepte este modelo, ya que puede agregar complejidad a un área que posiblemente necesite simplicidad.

En definitiva, como entrenadores solemos interpretar los datos condicionales de una manera cuantitativa y descontextualizada de las acciones específicas que desarrolla el jugador en su entorno competitivo. Nuestra recomendación sería añadir en nuestro modelo de entrenamiento y análisis, el conjunto de acciones que se producen en cada una de las fases del juego para trasladar (en este caso las acciones de alta intensidad) al contexto real del partido de competición.

Finalmente, y tal y como los autores nos hablan desde su propia autocrítica, es imperativo que el lector se centre más en el concepto general de este nuevo enfoque en contraposición a la complejidad de cada variable y tendencia, especialmente dada la novedad del modelo y que los datos han sido generados a partir de un solo equipo.

Quien sabe si en el futuro, sólo analizaremos datos condicionales en una perspectiva integrada, donde todos los datos estén perfectamente contextualizados…

Seguimos avanzando…

Fútbol Revolucionario

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