En el fútbol, el entrenamiento de fuerza tiene una vital importancia en todos los procesos de optimización del rendimiento del deportista. Teniendo en cuenta que en este deporte la mayoría de los movimientos necesitan de una alta aplicación de fuerza a altas velocidades, producir estímulos que consigan adaptaciones positivas tanto a nivel neural como estructural beneficiarán todo este proceso de mejora del rendimiento.

Además, dentro de la programación de fuerza podemos buscar distintos objetivos según el momento de la temporada. Para cumplir estos objetivos deberemos tener en cuenta tanto el tipo de ejercicio como el esfuerzo que les supone a los deportistas. Por ello, controlar correctamente la intensidad y el volumen de los ejercicios propuestos tendrá un gran impacto en el desarrollo del futbolista.

Teniendo en cuenta la premisa de que buscar dar un estímulo beneficioso con un objetivo claro, se entiende que este vendrá determinado por diversos factores inherentes al deportista (capacidad de fuerza, tipo de estímulo, limitaciones morfológicas…) y, por tanto, se deberán buscar adaptaciones individualizadas. Tradicionalmente, el entrenamiento de fuerza se programa según el porcentaje de la repetición máxima que puede levantar el deportista (%RM) y aunque se produce una individualización del deportista, este tiene diversas desventajas:

  • Los protocolos de 1RM consumen mucho tiempo y suelen producir una alta fatiga.
  • Al no poder realizarse protocolos de 1RM en todas las sesiones, no se controlan las variaciones individuales de esta. Por ejemplo: se programa a un futbolista 8 sesiones con una intensidad progresiva del 45-60%RM en ejercicio de sentadilla. Si se produce una mejora del entrenamiento, lo más probable es que en las últimas sesiones, aunque entrene con una carga absoluta mayor, siga todavía entrenando con una carga menor del 50%RM, cuando se buscaba llegar al 60% (Franco-Márquez et al., 2015).
  • Protocolos de estimación de la RM a través de realizar un número máximo de repeticiones son imprecisos y necesitan de realizar repeticiones hasta el fallo muscular (González-Badillo et al., 2017).

Medir la velocidad de ejecución es una herramienta que permite solventar los problemas anteriormente comentados, ya que simplemente conociendo la velocidad ante una carga podremos saber la intensidad relativa y valorar el progreso de nuestros deportistas sesión tras sesión. Para que este método sea eficaz, necesitamos realizar el movimiento a la máxima velocidad intencionada; conllevando esto adaptaciones nerviosas positivas (Pareja-Blanco et al., 2014).  Para medir la velocidad de ejecución, necesitamos proponemos el sistema WIMU PRO.

WIMU PRO no es simplemente un GPS… Los diferentes sensores inerciales de WIMU PRO lo convierten en un dispositivo muy versátil con una gran capacidad de análisis. Además, las aplicaciones integradas dentro de su software SPRO te facilitarán todos estos procesos al igual que mostrarán un análisis específico y profundo. Con el monitor Encoder de SPRO, tendrás la posibilidad medir la velocidad de los ejercicios de manera rápida y eficaz. Diferentes estudios confirman la fiabilidad y validez del dispositivo como medidor de velocidad lineal (Muyor et al., 2017; Clemente et al., 2021; García-Pinillos et al., 2019). Así, podremos estimar la intensidad relativa desde un método no invasivo y realizar los ajustes de carga pertinente, al igual que programar la fatiga a través de una pérdida de velocidad (Vídeo 1).

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El sistema WIMU ofrece multitud de posibilidades, donde todos los sensores de alta calidad de WIMU (4x3D acelerómetros, 3x3D giroscopios, 3D magnetómetro, barómetro, GPS…) trabajan conjuntamente para dar una experiencia única a nuestros usuarios.

Bibliografía

Clemente, F. M., Akyildiz, Z., Pino-Ortega, J., & Rico-González, M. (2021). Validity and Reliability of the Inertial Measurement Unit for Barbell Velocity Assessments: A Systematic Review. https://doi.org/10.3390/s21072511

Franco-Márquez, F., Rodríguez-Rosell, D., González-Suárez, J. M., Pareja-Blanco, F., Mora-Custodio, R., Yañez-García, J. M., & González-Badillo, J. J. (2015). Effects of Combined Resistance Training and Plyometrics on Physical Performance in Young Soccer Players. International Journal of Sports Medicine, 36(11), 906–914. https://doi.org/10.1055/s-0035-1548890

García-Pinillos, F., Latorre-Román, P. A., Valdivieso-Ruano, F., Balsalobre-Fernández, C., & Párraga-Montilla, J. A. (2019). Validity and reliability of the WIMU® system to measure barbell velocity during the half-squat exercise. Proceedings of the Institution of Mechanical Engineers, Part P: Journal of Sports Engineering and Technology, 233(3), 408–415. https://doi.org/10.1177/1754337119831890

González-Badillo, J. J., Yañez-García, J. M., Mora-Custodio, R., & Rodríguez-Rosell, D. (2017). Velocity loss as a variable for monitoring resistance exercise. International Journal of Sports Medicine, 38(3), 217–225. https://doi.org/10.1055/s-0042-120324

Pareja-Blanco, F., Rodríguez-Rosell, D., Sánchez-Medina, L., Gorostiaga, E. M., & González-Badillo, J. J. (2014). Effect of movement velocity during resistance training on neuromuscular performance. International Journal of Sports Medicine, 35(11), 916–924. https://doi.org/10.1055/s-0033-1363985