Impellizzeri, F. M., Menaspà, P., Coutts, A. J., Kalkhoven, J., & Menaspa, M. J. (2020). Training load and its role in injury prevention, part I: Back to the future. Journal of athletic training55(9), 885-892.

Bienvenidos a una nueva semana y entrada en el blog de Futbol Revolucionario. Como sabéis estamos de lanzamiento de nuevos proyectos de formación. El 1 de diciembre despega el nuevo congreso de “Cuantificación de la Carga en Fútbol” con nuevos ponentes, diseños y patrocinadores que están despertando mucha ilusión y energía en nuestras páginas. Seguimos siendo fieles a nuestro estilo y nuestro propósito, de ayudar a los técnicos de cualquier nivel con contenidos de la máxima calidad, multidisciplinares y abordando diferentes contextos y realidades, desde un sinfín de roles que van desde el preparador físico de un equipo y/o de un club, al científico del deporte vinculado a software de cargas, al creador de apps para la monitorización hasta el director de rendimiento de una federación y selección nacional. Además, vamos a abrir la posibilidad de que como siempre podáis disfrutar de estos contenidos para siempre en vuestra área personal, pero además habilitaremos un espacio de intercambio y preguntas y respuestas por ponente y bloque de contenidos. 

La semana pasada, alguno de los miembros de Futbol Revolucionario, tuvimos la oportunidad de asistir a las jornadas del grupo HSI prevent en Barcelona. Durante todas las intervenciones y mesas redondas se trató el fenómeno de las lesiones y su “posible” prevención desde las áreas de medicina, de rendimiento, de las ciencias del deporte y desde las academias de formación deportiva. Algunas de las conclusiones definitivas, considerando la complejidad y la múltiple variabilidad de las lesiones musculares, fueron referidas a los conceptos de formación multideportiva, entrenamiento coadyuvante y óptima monitorización de la carga. 

En el artículo de esta semana, observamos en una primera entrega una aproximación a la relación existente entre la carga de entrenamiento (TL) y su análisis y la prevención de lesiones. Los autores, de manera creemos que bastante acertada, realizan una reflexión crítica y justificada de si realmente existe una relación directa entre ambos conceptos y si podemos tomar decisiones objetivas o subjetivas con respecto al riesgo de lesión a partir de la evidencia científica existente, el conocimiento profesional y la experiencia de los técnicos en fútbol. 

¿Los parámetros de carga interna y externa pueden darnos algunas pistas sobre el riesgo real de lesión de nuestros jugadores de fútbol? ¿Cuáles son los umbrales reales en los que debe estar el jugador para reducir el riesgo de lesión? ¿Somos capaces en el presente, o seremos capaces en el futuro de poder predecir o cuantificar de una forma ajustada el riesgo de lesión? 

Realmente, tal y como se ha demostrado también en la bibliografía científica (Ekstrand et al., 2019), la comunicación y una buena puesta en común entre profesionales y sobre todo entre departamentos dentro de un club y equipo, pueden clarificarnos muchos de estos interrogantes.  Por este motivo, consideramos que el artículo de esta semana va orientado a todos los compañeros técnicos en fútbol, preparadores físicos, científicos del deporte, médicos y fisioterapeutas, etc… cuya labor esencial además de conseguir el óptimo rendimiento de sus jugadores, están implicados en la prevención e incidencia lesional dentro del entorno deportivo. 

La carga de entrenamiento se puede definir como la variable que utilizan los profesionales para inducir un resultado de entrenamiento (Coutts et al., 2018). Dicha carga de entrenamiento incluye todas las sesiones que potencialmente provocan efectos de entrenamiento (incluidas las competiciones). Para Impellizzeri et al. (2019) la carga externa determina el trabajo físico prescrito en el programa de entrenamiento (la calidad, la cantidad, y la organización de los ejercicios seleccionados) que finalmente induce a una respuesta específica psicofisiológica (carga interna). 

En el artículo los autores nos presentan que el proceso complejo del entrenamiento incluye componentes medibles esenciales necesarios para monitorear y controlar todo el proceso de entrenamiento: (1) la carga externa, (2) la carga interna y (3) el resultado del entrenamiento, que podemos observar en la Figura 1. La evaluación de estos componentes permite al técnico a nivel práctico comprender si la carga externa ha inducido la respuesta psicofisiológica planificada (carga interna) y si esa carga ha inducido las adaptaciones esperadas. El incumplimiento de las respuestas esperadas se puede utilizar para proporcionar retroalimentación para modificar el plan de capacitación (retroalimentación círculo).

Al desarrollar un plan de entrenamiento, habitualmente un entrenador combina y usa (1) la evidencia disponible, (2) el conocimiento profesional, (3) su propia experiencia y (4) la comprensión de las necesidades individuales del atleta.

La capacidad de tomar decisiones basadas en estos componentes se conoce comúnmente como práctica basada en evidencia. Sin embargo, este grado de subjetividad introduce incertidumbre (es decir, riesgo) en el proceso de conocimiento, ya que nunca podemos estar seguros de que lo que estamos haciendo es la mejor opción. Actualmente, esto es inevitable y común en muchas profesiones.

Por supuesto, una solución simple para modelar la TL y el riesgo de lesiones es muy atractiva, pero la prevención de lesiones en atletas de alto rendimiento es un fenómeno complejo y requiere una consideración igualmente compleja de los múltiples factores que pueden contribuir a la lesión. 

La monitorización de la carga de entrenamiento es un proceso sistemático que nos permite evaluar la exposición de un atleta a la TL a lo largo del tiempo e informar al técnico en la práctica sobre la progresión del atleta en una fase o programa de entrenamiento.

La reflexión que nos comparten los autores es que los investigadores deben tener cuidado con los mensajes que popularizan. Por ejemplo, sugerir la sustitución del término lesiones por sobrecarga por errores de monitorización de la carga no sólo niega la naturaleza multifactorial de las lesiones, sino que asigna demasiada importancia a la carga del entrenamiento sin reconocer las limitaciones de las medidas disponibles y oscurecen otros factores contextuales potenciales. Este tipo de declaraciones también pueden generar conflictos entre diferentes miembros del personal en el ámbito de la prevención de lesiones (por ejemplo, entre médicos y entrenadores), añaden una confusión innecesaria y esos son hechos que deberíamos de evitar en todo momento. 

Es cierto que como científicos del deporte, nos gustaría tener más evidencias y seguridad en variables estudiadas en la bibliografía a nivel global, como es el caso del ratio carga aguda / crónica, u otras mas analiticas como el step balance o asimetrías en los apoyos y contactos de nuestros jugadores. Hasta que la ciencia se ponga al día, los profesionales deben continuar enfocándose en usar estrategias establecidas basadas en evidencia y sentido común para guiar su toma de decisiones, enfocándose en intervenciones que, al menos teóricamente, pueden influir en los mecanismos de lesión.

Como ya indicamos en nuestro post anterior creemos que esta búsqueda de la optimización de la carga y la intervención en los niveles individual, sociocultural y del entorno del país o cultura, harán disminuir el riesgo de lesión, y por ende la incidencia lesional en tu plantilla, además de aumentar el rendimiento a lo largo de las semanas.

Por último, y dentro de nuestras aportaciones y reflexiones revolucionarias, creemos que el rendimiento deportivo y la prevención o el tratamiento de lesiones no son mutuamente excluyentes y, en cambio, dependen en gran medida el uno del otro, siendo el rendimiento óptimo siempre el objetivo principal en un entorno deportivo. Michael Boyle (2017) nos ha mostrado que, en su opinión, más basada en la experiencia, que el objetivo fundamental de nuestra tarea como educadores físicos debería ser la prevención de lesiones. Ojalá sigamos desarrollando teoría y conocimiento al respecto, a nivel científico y empírico, para que esta monitorización de la carga pueda ayudarnos a desarrollar jugadores más robustos y con mejor rendimiento en sus equipos y entornos competitivos.  

En nuestro próximo congreso, abordaremos con nuestros diferentes ponentes muchos de los ámbitos desarrollados y en evolución de esta monitorización de la carga. El estudio detallado, análisis cuantitativo y cualitativo de sus variables, nos llevarán a la optimización del rendimiento. ¿Pero obtendremos nuevas pistas sobre su relación con la lesión deportiva? ¡¡¡No pierdas la oportunidad de aprender y seguir formándote con nosotros!!! ¿Te esperamos a partir del 1 de diciembre?

Un fuerte abrazo y gracias de nuevo por vuestra gran confianza…

Seguimos avanzando…

Fútbol Revolucionario