On the Relatedness and Nestedness of Constraints

Natàlia Balagué, Rafel Pol, Carlota Torrents, Angel Ric and Robert Hristovski.

Bienvenidos de nuevo a nuestro blog. Esta semana, desde Fútbol Revolucionario, os presentamos un artículo sobre los constreñimientos y cómo se relacionan entre ellos según del tipo que sean. Este artículo ayudará a los entrenadores a mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje del jugador y a entender el porqué de algunas decisiones tomadas por los jugadores.

El modelo de Newell ha sido aplicado en numerosos deportes, entre ellos el fútbol, para la adquisición de habilidades, desarrollo motor, rehabilitación, mejora de la condición física, etc.

Newell distingue tres tipos de constreñimientos relacionados con:

  • El organismo: son los relativos al propio deportista y a su vez se clasifican en estructurales y funcionales. Los estructurales son aquellos constantes a lo largo del tiempo, tales como las características antropométricas o la personalidad. Y los funcionales los que tienen una alta tasa de cambio, como la condición física o la motivación.
  • El entorno: son constreñimientos externos al jugador y se clasifican en generales, si no tienen relación con las tareas (como el clima) o específicos, relacionados con los instrumentos con los que se desarrolla el juego (p.e. el balón). Los factores socioculturales, como la presión social, etc. también se incluyen en este grupo.
  • La tarea/acción: están relacionados directamente con las acciones del juego, sus objetivos y las reglas del mismo e influenciados por el entorno y el organismo.

El artículo redactado por Natàlia Balagué et al. explica la relación entre ellos basándose afirmaciones:

  • Los constreñimientos de las acciones se reparten entre el jugador y el entorno.
  • Los constreñimientos de las acciones son entidades emergentes.
  • Todos los constreñimientos están relacionados en el tiempo.
  • Los constreñimientos están correlacionados causalmente. 

Para que exista el constreñimiento en la acción, un elemento del entorno o el propio organismo tiene que condicionarla. De modo que, si un elemento cambia o desaparece, la acción, inevitablemente, también cambia o desaparece. Diseñar una tarea significa diseñar una relación entre el jugador y el entorno. Sin esa relación, la tarea no existe. 

Cualquier información, objeto o fuerza puede funcionar como un constreñimiento, pero en cada momento, solo afectará de manera significativa a un número reducido de jugadores. 

Las capacidades como constreñimientos en la ejecución de las tareas

Cada jugador percibe cada entorno y momento según pueda actuar en el mismo. Por tanto, es la interacción del jugador con la información del entorno la que crea las limitaciones de información que definen las posibilidades de actuación. Los constreñimientos del organismo como la velocidad, la fuerza o la fatiga en el momento de la acción, entre otros aspectos, constriñen las decisiones tomadas por el jugador. 

Las instrucciones como constreñimientos en la ejecución de las tareas

Las normas y las instrucciones proporcionadas por el entrenador se tienen que asimilar por parte del jugador para se conviertan en constreñimientos. Además, tienen que ser interpretadas por estos. Esta es una de las razones por las que las indicaciones del técnico no siempre afectan del mismo modo a los deportistas.

Las acciones y sus constreñimientos emergen del juego

Tanto en los partidos como en los juegos reducidos, las diferentes situaciones emergen espontáneamente debido a la auto-organización. Por esto, los constreñimientos y las interacciones entre jugadores están cambiando continuamente y de forma imprevista, no siendo directamente diseñadas por el entrenador. Cuando las interacciones cambian, las tareas cambian.

Las soluciones a estas tareas siempre aparecen por la relación entre los constreñimientos del organismo y los del entorno. Las dinámicas del juego caracterizadas por las transiciones, cambios de posesión, ocupación de espacios, instrucciones tácticas, etc., al ser acciones imprevistas, aumentan siempre la incertidumbre del juego. Los cambios repentinos causan, producto de los constreñimientos del juego, nuevas tareas que deben ser resueltas.

LOS CONSTREÑIMIENTOS ACTÚAN EN DIFERENTES PERIODOS DE TIEMPO

Readaptando la nomenclatura de Newell, según la duración del constreñimiento, los autores del artículo proponen dividirlos en Lentos (Slow), ya que cambian a menor ritmo que los denominados Rápidos (Fast). Newell los denominaba estructurales y funcionales, respectivamente.

Todos los constreñimientos poseen la cualidad de anidarse con otros, tal y como se aprecia en la figura 4, que muestra un ejemplo de constreñimientos relacionados y anidados. Los valores y miedos constriñen la motivación, que cambia a una mayor velocidad, y a su vez constriñe a los objetivos (corto, medio y largo plazo) y a las estrategias (horas o, incluso, minutos). A su vez, afecta a la atención del jugador y, en última instancia, a la percepción de sus capacidades para tomar decisiones.

CASOS PRÁCTICOS

A continuación, vemos algunos ejemplos donde afectan los constreñimientos y cómo se podrían aplicar:

  • Para prevenir desconexiones de jugadores, es importante que los constreñimientos se modulen adecuadamente, en consonancia con las capacidades del jugador, ya que mejorará la atención y motivación, incrementando a largo plazo el interés del jugador en la práctica del juego.
  • Los miedos al fallo o al éxito, considerándose como constreñimientos a largo plazo, afectan a los objetivos de la competición, estrategias, atención, percepción de las capacidades y, como consecuencia, al rendimiento. Por tanto, manipulando el número de jugadores, el tamaño del terreno de juego, las reglas del juego, etc. se pueden disminuir estos, aumentando la confianza del jugador y otorgándole del bagaje táctico necesario para luego afrontar problemas más complejos.
  • Las instrucciones del entrenador, son necesarias para la mejora del jugador a largo plazo. Las indicaciones en situaciones muy concretas, ofreciendo soluciones específicas para la misma, que pueden cambiar a lo largo de un ejercicio o de un partido, pueden ir en contra de la propia iniciativa del jugador y, por tanto, ser contraproducente para su desarrollo.
  • Además, las diferencias entre la condición física, experiencia, fatiga, etc. pueden cambiar la propia percepción de sus capacidades en un mismo jugador y disminuir la efectividad de las instrucciones dadas por el entrenador. Mientras que un jugador motivado puede recibir la información y afrontarla como una posibilidad de crecimiento personal, uno desmotivado no.

Como conclusión, cabe decir que todos los tipos de constreñimientos que cambian de forma lenta afectan a los que cambian de forma rápida, debido a su anidamiento e interrelación. El conocimiento de dicha interrelación ayudará a los entrenadores a mejorar la eficiencia de los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Seguimos avanzando…

Fútbol Revolucionario