ENTRENAMIENTO DE FUERZA EN EL MIEMBRO SUPERIOR EN LA SESIÓN MD+1 EN FÚTBOL: ¿COMPATIBLE, COMPLEMENTARIO O CONTRAINDICADO? (2020)

Sabag, A., Lovell, R., Walsh, N. P., Grantham, N., Lacome, M., & Buchheit, M. (2021). Upper-body resistance training following soccer match play: Compatible, complementary, or contraindicated?. International Journal of Sports Physiology and Performance16(2), 165-175.

Buenos días y bienvenidos a un nuevo mes (Mayo 2021) lleno de contenidos, formaciones y reflexiones en nuestra web. Desde FR os presentamos un relevante estudio cuyo objetivo fue investigar sobre la idoneidad de la realización de una sesión de fuerza estructural de tren superior el día posterior al partido. Igual que la semana pasada os presentamos los beneficios de una sesión de fuerza potencia de bajo volumen en la sesión MD-1, creemos que el de hoy es un estudio muy interesante y reflexivo para el interés de preparadores físicos, strength and conditioning coaches y departamentos de rendimiento de clubes semiprofesionales y profesionales de cualquier nivel deportivo en fútbol. 

De sobra es conocida la repercusión que tienen los calendarios congestionados de competiciones en la fatiga de los jugadores y por consiguiente su contribución a un mayor riesgo de lesiones (Moreira et al., 2016). Dado que la fatiga residual inducida por el partido puede durar hasta 72 horas, muchos entrenadores naturalmente priorizan la recuperación en los días inmediatamente posteriores al día del partido (Cross et al., 2019). Una forma de reducir la especificidad y centrarse en la recuperación, es prescribir entrenamiento de fuerza de la parte superior del cuerpo, el día después del partido (MD+1) y de esta forma no sobrecargar el miembro inferior de aquellos jugadores que han disputado más minutos. Mientras que estas prácticas han sido implementadas para incrementar los estímulos de entrenamiento, hay pocos datos fiables que nos indiquen la eficacia de este trabajo para recuperar la dinámica de recuperación. 

Tal y como analizamos en nuestro blog y siguiendo el articulo de Altarriba et al. (2020), dentro de las estrategias de recuperación siguientes a las 24 horas post partido, nos encontramos con mayor frecuencia, nutrición, hidroterapia, masaje, foam roller y varias formas de recuperación activa. Estas incluyen algunas modalidades de entrenamiento que no sobrecarguen el tren inferior, minimizando el impacto y el trabajo neuromuscular y metabólico, como ciclismo indoor, natación o bien carrera suave. Es por ello, que el entrenamiento de fuerza dirigido al tren superior pueda ser una alternativa idónea (sumada por ejemplo a la bici) debido a sus mecanismos de recuperación como incremento del riego sanguíneo y ajustes hormonales. 

En la siguiente tabla, los autores nos muestran ejemplos de prácticas de este tipo de entrenamiento junto a sus objetivos fisiológicos, número de series y repeticiones, e incluso ejercicios de algunos equipos de élite que compiten en Champions League.

La evidencia disponible sugiere que en la mayoría de los casos esta práctica, tal como se implementa actualmente (es decir, a partir de bajos volúmenes e intensidades), es poco probable que sea complementaria (es decir, no cumple el objetivo de acelerar la recuperación) pero por otro lado es potencialmente compatible (es decir, no perjudica en última instancia la recuperación).

En el artículo, los autores analizan las implicaciones teóricas de realizar “Entrenamiento de Fuerza en Tren Superior” en MD + 1 sobre el estado de varios sistemas fisiológicos y psicológicos, incluidos recuperación neuromuscular, metabólica, hormonal, perceptiva e inmunológica. 

De esta forma y de una forma muy resumida y esquemática os resumimos el efecto que los autores consideran a partir del estudio bibliográfico y científico seguido en función de las adaptaciones, la sesión de fuerza en MD+1 de tren superior:

  • Recuperación Neuromuscular: Potencialmente compatible
  • Recuperación Metabólica: Potencialmente compatible
  • Recuperación Hormonal: Compatible si es bien programada
  • Recuperación Mental / Perceptiva: Compatible a nivel individual del jugador.
  • Recuperación Inmunológica: Compatible

Si analizamos concretamente algunas sesiones de Fuerza en función de la intensidad (% RM – repetición máxima) y el número de repeticiones, observamos que la sesión normal MD+1 de tren superior, sale de las zonas “óptimas” para las adaptaciones neuromusculares, lo que hace que se cuestione su efectividad en la investigación. 

En general, dado que la percepción de tales sesiones puede depender del jugador, su programación y ejecución requiere un enfoque individualizado y debe tener en cuenta la dinámica de partidos (por ejemplo, calendario de competición, tipos de microciclos, minutos de juego, viajes… etc.)

Los autores nos señalan que, a partir de las variables consideradas por entrenadores expertos, las secuencias de sesiones pueden ser calificadas desde “no complementaria” pero “potencialmente compatible”; sin embargo, podrían también estar “contraindicadas” en algunas específicas circunstancias. 

Para algunos jugadores, las sesiones de Tren Superior pueden ser una parte de entrenamiento adicional que se suma a la ya alta carga mental de los calendarios congestionados. En este contexto, los minutos de partido, la localización del partido (casa o fuera) y el espacio entre competiciones (microciclos de alta densidad competitiva contando los días entre partidos) pueden utilizarse como indicadores objetivos para ayudar a los profesionales a decidir si programar una sesión de fuerza en tren superior es lo más adecuado para algunos jugadores. 

En la siguiente figura, nos ofrecen un auténtico regalo de claridad y efectividad de este tipo de sesiones. Lo hacen a partir de un árbol de decisiones simple basado en los marcos teóricos descritos en la parte más teórica del artículo, con el objetivo de ayudar a los profesionales a decidir sobre la programación de dichas sesiones basándose en esas variables (al menos a nivel de equipo, y en ausencia de evidencia disponible)

De esta forma, el estudio nos demuestra que el entrenamiento de fuerza en tren superior tipo de los días posteriores al partido, no siempre es compatible para todos los jugadores y para todos los microciclos. Se demuestra que un entrenamiento de fuerza de tren superior puede tener un beneficio individual en la percepción del jugador, pero que sobre todo su programación requiere una aproximación particular del jugador en función de sus minutos de competición y dinámicas de partido. Esta información podría ser útil para numerosos preparadores físicos para poder decidir si incluir este tipo de ejercicios de entrenamiento coadyuvante estructural en sus sesiones MD+1, tiene realmente un efecto positivo en adaptaciones, o si por el contrario estaría contraindicado en determinados microciclos. 

Por último y como aportación más valiente y revolucionaria a partir del estudio, creemos que al igual que en el entrenamiento de la fuerza, aquellos jugadores que han jugado más minutos (+60’) deberían centrar todas sus energías en estrategias de recuperación (limitando volúmenes e intensidades), también en el entrenamiento optimizador, cuando el siguiente partido fuese antes de las siguientes 72 horas.

Seguimos avanzando…

Fútbol Revolucionario