Taberner, M., Allen, T., & Cohen, D. D. (2019). Progressing rehabilitation after injury: consider the ‘control-chaos continuum’.

Bienvenidos de nuevo a nuestro blog de Fútbol Revolucionario. Nos sentimos muy felices de ver la difusión y el impacto que ha tenido el artículo de la semana pasada sobre la necesidad de los clubes de invertir en el área condicional, de preparación física, o de rendimiento para no solo conseguir el éxito de sus plantillas, sino también para rentabilizar y revalorizar a sus jugadores.

Por otro lado, somos conscientes de vuestras peticiones y necesidades diarias a partir de las diferentes interacciones que nos van llegando. Nos encontramos en el mes de Septiembre, con apenas un mes de competiciones en algunas ligas europeas, y ya podemos observar un alto número de lesiones y algunos equipos están sufriendo resultados negativos debido a la menor disponibilidad de sus jugadores. Es por ello, que dedicaremos nuestras líneas al comprometido y complejo tema de la rehabilitación de lesiones, readaptación o entrenamiento para el retorno a los entrenamientos y competición. Os proponemos comenzar con el artículo de Taberner et al. (2019), en el que nos invitan a realizar este proceso desde un abordaje metodológico muy bien detallado desde el “continuo control-caos”.

En este sentido, creemos que será de un interés especial para todos los preparadores físicos y readaptadores deportivos en un abordaje condicional y compañeros fisioterapeutas en los estadios iniciales del proceso de recuperación para que, de una forma interdisciplinar y con un buen trabajo en equipo, se desarrollen procesos que no solo generen sinergias, sino también una optimización del jugador en la recuperación de lesiones.

Además, como el propio estudio nos indica, uno de los grandes objetivos de esta recuperación del jugador es incluirlo con el equipo en el entrenamiento y en la competición en el momento adecuado y, de esta forma, también reducir el riesgo de recidiva. De esta forma, estamos previniendo posteriores lesiones que afectarían al rendimiento individual, colectivo y que se traduce en pérdidas económicas para el club.

La cuantificación de la carga de entrenamiento es clave para guiar este proceso mientras se organiza la minimización del riesgo de una nueva lesión (McAll et al., 2017). Dentro del artículo, los autores nos presentan el “control chaos continuum” (CCC) entrelazando variables de carga externa del GPS, mientras, progresivamente, incorporan unos mayores desafíos perceptuales y neurocognitivos (Grooms et al., 2017). Esta propuesta pasa del alto control al gran caos, y se basa en más de una década de rehabilitación y RTS en entornos exigentes del fútbol de la Premier League inglesa.

Control Alto

Su objetivo prioritario será la vuelta a la carrera con alto control e ir superando velocidades y cargas de carrera, desde fuerzas de bajo impacto, hasta nivel musculoesquelético, aumentando la confianza del jugador.

Fase con tareas específicas del deporte, como incorporar un balón, se minimizan para reducir la variabilidad del movimiento, y la gestión de la ratio trabajo/descanso permite un desarrollo apropiado de los sistemas energéticos.

Control Moderado

Sus objetivos principales serán introducir los cambios de dirección (COD) con balón, reducir el control, incorporar un caos controlado y comenzar con una progresión en la carga de carrera en alta intensidad o HSR.

Fase con tareas que incluyen cambios de dirección, con balón y sin balón, para aumentar la variabilidad de movimientos y además introducir carreras con cambios de ritmo y mayores impactos a nivel de fuerza.

Control > Caos

Sus objetivos fundamentales serían introducir la estructura semanal de entrenamiento de fútbol para sobrecargar las demandas específicas de juego desde el ámbito de control hacia el caos con la inclusión de un volumen limitado de acciones de incertidumbre.

Fase con tareas de pase, movimientos específicos y reactivos, así como progresivamente replicar movimientos explosivos y aceleraciones y desaceleraciones propias específicas de la posición del jugador. También incluir carreras de carácter interválico para la potencia aeróbica.

Caos Moderado

Como objetivos clave tendría el incremento de la distancia en alta intensidad sobre un caos moderado (movimientos imprevisibles con mínimas limitaciones), y con la adición de dinámicas de pase y tareas vinculadas a evoluciones y sistema de juego.

Otra consideración fundamental en esta fase es aproximarse a la distancia acumulada total alcanzada en una semana normal de entrenamiento para el nivel del jugador.

Caos Alto

El objetivo final es la vuelta del jugador a las demandas relativas de la semana, incluyendo tareas diseñadas para reproducir escenarios de máxima exigencia (alta velocidad y alto nivel de incertidumbre).

En esta fase final, debemos enfatizar las demandas específicas de la posición y reflejar la intensidad del partido con volúmenes relativos similares a los resultados semanales de formación previa a la lesión.

Como conclusión principal, los autores nos confirman que el proceso de recuperación de lesiones en entornos de élite es un proceso dinámico donde se deben equilibrar los beneficios y riesgos para el jugador y el equipo. Este proceso denominado por ellos continuum control caos (CCC) es el resultado de años de investigación práctica y experiencia.

APORTACIONES AL PROCESO DE RECUPERACIÓN DE LESIONES

A nuestro nivel, tal y como venimos haciendo, en todos los estudios que analizamos y traducimos para vosotros, os proponemos algunas aportaciones revolucionarias para optimizar vuestros procesos de recuperación de lesiones en vuestros equipos:

  1. Planificar el proceso de recuperación de la lesión al igual que hacemos para una preparación para una competición o una temporada.
  2. Establecer una serie de fases en dicha planificación, que siguiendo las indicaciones de los autores vayan de unos elementos de mayor control a unos elementos de mayor incertidumbre y aleatoriedad en nuestras sesiones.
  3. Tener en cuenta el entorno, contexto del equipo en cuanto a categoría y nivel competitivo, exigencias y prioridades dentro de nuestros equipos, para realizar una recuperación óptima no solo para el jugador, sino para el entorno del club.
  4. Trabajar en equipo, donde todos los departamentos actúen de una forma multidisciplinar, metódica y organizada. Área médica y área de rendimiento, deben tener una gran comunicación además de sincronizarse y ser capaces de realizar las progresiones y regresiones oportunas en función de las sensaciones y fases completadas por el jugador.
  5. Incluir en el análisis no sólo datos cuantitativos, sino también cualitativos, que salgan del interior del jugador, en definitiva, el protagonista y más afectado por el proceso. Esta conjunción de datos permitirá abordar con éxito este proceso, además de garantizar la salud y el rendimiento óptimo tras finalizar la recuperación.

Por otro lado, invertir en profesionales que no solo tengan los conocimientos necesarios en recuperación, sino que además sean capaces de trabajar en equipo, será crucial para que este proceso de recuperación tenga éxito y se puedan reducir los plazos individuales y como consecuencia aumentar el rendimiento de los equipos. Desde Fútbol Revolucionario podemos ayudarte a conseguirlo. Puedes contactarnos en info@futbolrevolucionario.com y te diremos cómo hacerlo.

Como siempre, esperamos haber contribuido con el artículo y reflexiones a partir de los autores en vuestra práctica, en vuestros equipos y en vuestra organización.

Seguimos avanzando…

Fútbol Revolucionario