Utilización de la limitación de contactos en el entrenamiento en fútbol: ¿afecta a las demandas físicas y fisiológicas? (2013)

Casamichana, D.; San Román-Quintana, J.; Calleja-González, J.; Castellano, J. (2013). Utilización de la limitación de contactos en el entrenamiento en fútbol: ¿afecta a las demandas físicas y fisiológicas? RICYDE. Rev. int. cienc. deporte. 33(9), 208-221. http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03301 

Bienvenidos de nuevo a nuestro Blog… Como bien sabéis, nuestros post y formaciones contienen una preferencia por la preparación física. No obstante, y debido a nuestra iniciativa de seguir creciendo y aportando valor a nuestros lectores y alumnos, os ofrecemos un estudio hoy que, partiendo del estudio de las demandas fisiológicas de los juegos reducidos, nos deja importantes aprendizajes para cualquier miembro del cuerpo técnico de nuestros equipos e incluso los departamentos de metodología. El abordaje interdisciplinar y holístico de los staff técnicos en los equipos de fútbol, necesitan más estudios como el de los autores. 

La utilización de los juegos reducidos (JR) para desarrollar la condición física de una forma específica ha demostrado ser un método eficaz en jugadores de fútbol. Además del apartado condicional, se utilizan para optimizar aspectos coordinativos y cognitivos en nuestros jugadores y equipos. Durante su realización, numerosas variables pueden ser modificadas para aumentar o disminuir su intensidad: dimensiones del terreno de juego, orientación del espacio (Coutinho et al., 2019), número de jugadores por equipo, modificación de las reglas del juego, incorporación de jugadores comodín o de porteros, incluso la presencia o no del feedback del entrenador (Sampaio et al., 2014)

Una de las variables que los entrenadores pueden manipular para alterar las demandas físicas y fisiológicas de los jugadores es el número de contactos permitidos al balón por posesión individual, variable que presenta elevado interés debido a que en el fútbol moderno los futbolistas han de ser capaces de jugar con pocos contactos al balón (Dellal et al., 2011) 

Desde FR os queremos presentar un estudio relevante acerca de las demandas de los juegos reducidos, cuyo objetivo fue examinar la influencia del número de contactos permitidos por posesión individual en las demandas físicas y fisiológicas durante situaciones de juegos reducidos donde el objetivo fue mantener la posesión de balón, alternándose únicamente el número de contactos autorizados por posesión (1 contacto, 2 contactos y contactos libres). A partir de él, y como nos ha gustado señalar durante todo esta evolución de nuestro blog, nos damos cuenta que el apartado físico es una consecuencia del juego, y en este caso de los constreñimientos y normas que introducimos en nuestras situaciones de entrenamiento.

En cuanto a metodología, los autores analizaron a 14 jugadores semiprofesionales de fútbol en situaciones de entrenamiento de Juegos Reducidos (JR) de 6 vs. 6 + 2 comodines, donde fueron monitorizados con dispositivos GPS a 10 Hz y bandas de frecuencia cardiaca. Se registraron las siguientes variables: frecuencia cardiaca media y máxima, distancia total recorrida, distancia recorrida en diferentes rangos de velocidad, player load, velocidad máxima, ratio trabajo: descanso y número de aceleraciones. El tamaño del terreno de juego fue el mismo para todas las tareas de JR (40×28 m), con un área relativa por jugador de 80 m2.

El estudio se llevó a cabo durante 3 semanas dentro de un ciclo competitivo de entrenamientos, con un descanso previo en cada sesión de 48 horas y tras un calentamiento estándar de 15’. Los ejercicios de JR tuvieron una duración de 12 minutos en total con una recuperación de 5’ entre tareas. 

En cuanto a los resultados del estudio nos encontramos en primer término que, una vez obtenidos los indicadores de carga, no se apreciaron diferencias significativas entre las variables de carga externa entre las 3 variantes de práctica. La distancia recorrida, el player load, la velocidad máxima alcanzada y el ratio trabajo/recuperación obtuvieron resultados similares en los juegos reducidos a 1 solo toque, 2 toques o toque libre. 

De diferente forma, se obtuvieron resultados determinantes en variables de carga interna y alguno de carga externa (referido a aceleraciones y desaceleraciones). En la investigación los autores comprobaron como la variable número de contactos afecta a las demandas fisiológicas y físicas. Específicamente, mayores valores cardiacos fueron observados durante los JR realizados a dos contactos máximo con respecto a contactos libres. De esta manera, el Juego Reducido a 2 toques conlleva un mayor tiempo en frecuencias cardiacas máximas (de 90% a 100% de Fc max).

Al mismo tiempo también observaron un mayor número de aceleraciones de intensidad baja fueron estimadas para el formato de 2 contactos en comparación al contacto libre.

Estos hallazgos sugieren que un menor número de contactos en estas situaciones de entrenamiento, aumentan el ritmo de juego y como es demostrado en la investigación, una mayor exigencia condicional (sobre todo en variables de carga interna). Al mismo tiempo, por otro lado, podríamos suponer que esta reducción a nivel coordinativo en el número de contactos, puede resultar en una peor toma de decisiones, y de ahí a un mayor número de transiciones y probablemente esa mayor incidencia en el apartado físico y fisiológico de nuestros jugadores. 

Por último, creemos que debemos adaptar el número de contactos al nivel de nuestros jugadores, y también ajustar el objetivo de nuestros entrenamientos a la estructura preferente. A partir de estas consideraciones iniciales, encontraremos la mejor solución para saber qué normas y sobre todo que consignas a nivel coordinativo nos interesan más en un momento determinado. Tal y como venimos haciendo proponemos como aportación más valiente y revolucionaria, aumentar o disminuir el número de contactos en nuestras situaciones simuladoras en función del contenido condicional que queramos poner en práctica. Reducir a uno o dos toques, implica un mayor ritmo de juego, pero también un mayor número de pérdidas y por consiguiente una demanda física y fisiológica mayor para nuestros jugadores. Dentro de nuestra planificación y días de entrenamiento, nuestra selección de tareas y sus consignas nos permitirán conseguir con mayor o menor éxito los objetivos que nos planteemos con nuestros jugadores

Seguimos avanzando…

Fútbol Revolucionario