¡Bienvenidos/as a la parte práctica de nuestro blog una semana más!

Seguimos tratando de sincronizar teoría y práctica y acercando la bibliografía científica al campo de entrenamiento en forma de tareas y situaciones prácticas aplicables en vuestro día a día. En esta ocasión, y aprovechando el interesante estudio presentado el Lunes en nuestro blog acerca de la sincronización posicional en fútbol, os presentamos un rondo con el que poder aplicar algunos de los principios presentados el Lunes. 

Como indicaba Antonio Gómez a modo de reflexión, “recordemos que un único cambio de un jugador o miembro del cuerpo técnico hace que se desarrolle dentro de un equipo de fútbol, un nuevo grupo con multitud de interacciones y relaciones novedosas”. Desde esta perspectiva, el rondo y el juego de posición se convierten en medios de entrenamiento con los que poder multiplicar y optimizar esas interacciones y relaciones al darse un número alto de acciones por jugador, y al tratarse de situaciones de mucha continuidad.

Por un lado, un juego de posición como este ejemplo compartido semanas atrás en nuestro blog, nos aporta un mayor grado de especificidad al ofrecer estímulos desde la demanda posicional de cada jugador, al no considerar amplias superioridades numéricas y al participar un mayor número de jugadores por equipo en relación a una estructura y a un objetivo más colectivo.

Por su parte, el rondo (al igual que este otro ejemplo en nuestro blog en situación de 8vs4) nos aporta un nivel de especificidad menor al no realizarse de manera directa desde la posición ocupada en el campo y nos permite un mayor desarrollo de objetivos y atención que atienden a lo individual.

En este caso, compartimos un rondo de amplia superioridad numérica donde se disputa una situación de 3vs3 en el interior del espacio, con el objetivo de que los jugadores en posesión de balón progresen al siguiente a la siguiente zona recibiendo a la espalda de sus oponentes aprovechando la atracción que puedan generar los jugadores que aportan la superioridad numérica en el espacio exterior y en el fondo del espacio.

Una variante en el rondo sería la opción de reducir la superioridad numérica eliminando un jugador del espacio interior, teniendo así que coordinarse y organizarse el espacio únicamente entre los dos jugadores interiores, lo cual por otro lado ofrecería a los defensores mayores posibilidades de recuperación. Será nuestra responsabilidad como técnicos adaptar situaciones en función del nivel de nuestros jugadores que nos permitan conseguir los objetivos planteados.

Para cerrar la tarea de esta semana compartimos una profunda reflexión de Pablo D’Ors que consideramos muy aplicable a nuestro contexto y al entrenamiento: “La separación entre cuerpo, mente y espíritu -típica de nuestras sociedades modernas- supone una visión analítica del ser humano y, en consecuencia, una pérdida de la dimensión holística o integradora”. Para pensar 😉

DESCRIPCIÓN DEL EJERCICIO

Rondo 7vs3 con el espacio dividido en 2 zonas (lado fuerte – lado débil):

  • En el lado fuerte (zona donde se encuentra el balón) pueden entrar a recuperar el balón 2 defensores.
  • En el lado débil (zona donde no está el balón) queda un defensor pudiendo interceptar el pase que llegue a alguno de los 2 jugadores que se encuentran en su zona o “saltando” a tratar de anticipar al jugador que se encuentra entre las 2 zonas.
  • Para poder jugar al otro espacio, son los jugadores interiores o los jugadores del fondo quienes tienen que tratar de conectar con los jugadores alejados.
  • Para ello, los jugadores del espacio alejado tienen que ofrecer constantes líneas de pase; mientras que los jugadores exteriores sirven de apoyo en zona de balón y progresan al otro espacio cuando el balón avanza.
  • Se considera recuperación cuando un defensor recupera y conecta con un compañero o cuando provoca una pérdida en el pase de un jugador rival. 
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¡Seguimos avanzando!

El equipo de Fútbol Revolucionario