Rabbani, A., Wong, D. P., Clemente, F. M., & Kargarfard, M. (2021). INTERNAL TRAINING LOAD AND FITNESS PROFILE BETWEEN ADULT TEAM VERSUS JUNIOR TEAM SOCCER PLAYERS. Kinesiology, 53(1), 71-77.

Bienvenidos de nuevo a nuestro blog de Futbol Revolucionario. Este fin de semana ya han entrado en juego el resto de las competiciones europeas que nos quedaban pendientes, tras una apasionante pretemporada. Además de las aportaciones de nuestros amigos de Wimu, este ultimo mes de publicaciones, hemos intentado ayudaros en vuestra practica de preparación con diferentes artículos para sacar el mayor rendimiento presente y futuro en vuestros equipos.

Una de las reflexiones que hacíamos en nuestro blog, fue aumentar el numero de jugadores en este periodo con el objetivo de repartir mejor y de forma mas equitativa e individualizada los minutos de nuestros jugadores. Como es normal, uno de los recursos mas utilizados y óptimos para esta organización, seria añadir jugadores mas jóvenes, provenientes del filial o bien del equipo juvenil para cumplir un doble objetivo: realizar nuestros entrenamientos y partidos amistosos con un amplio numero de jugadores que favorezca la variabilidad y las posibilidades de practica, y por el otro conocer de una forma mas profunda a nuestros jugadores juveniles y darles la posibilidad de adquirir hábitos y secuencias de practica e interacción con los jugadores mas experimentados.

Pero a nivel de carga, siempre nos planteamos el mismo interrogante: ¿estos jugadores mas jóvenes responden de la misma forma a la carga de entrenamiento y competición que los jugadores seniors? ¿Es su perfil condicional similar o diferente? ¿Quienes deben entrenar mas o bien entrenar mejor?

En el articulo de esta semana, los autores intentan respondernos a estas cuestiones de una forma muy sencilla, útil y científica. De esta forma, aunque creemos que será de un interés especial para los compañeros preparadores físicos, también puede ayudar al resto de cuerpos técnicos en fútbol, y de una forma mas especial a los integrantes de plantillas de primer equipo y juveniles, pues el intercambio de jugadores en ambos niveles en este periodo y en momentos claves de la temporada, puede ser del interés de todo el club por diferentes motivos.

La intensa naturaleza del fútbol de alto nivel y las actuales intervenciones especiales para el desarrollo de la condición física (por ejemplo, entrenamiento en intervalos de alta intensidad) en las academias de fútbol (Buchheit & Rabbani, 2014) han causado diferentes niveles de forma física entre las diferentes categorías de edad (Al Haddad, Simpson, Buchheit, Di Salvo y Mendez-Villanueva, 2015; le Gall, et al., 2010). Parece que a medida que aumenta la edad de los jugadores, su nivel de condición física también mejora (Al Haddad, et al., 2015; Bangsbo, et al., 2008; le Gall, et al., 2010) debido a la madurez y una mayor participación en entrenamientos y / o partidos con (probablemente) mayores intensidades (Jaspers, Brink, Probst, Frencken y Helsen, 2016). La tendencia creciente del nivel de condición física de jóvenes a categorías de edad adulta (Al Haddad, et al., 2015; Bangsbo, et al., 2008; le Gall, et al., 2010), así como un perfil de condición física más adecuado de los jugadores en niveles más altos sugieren que, en clubes profesionales, los jugadores del equipo senior pueden mostrar un mayor nivel de aptitud física que sus compañeros de club en equipos más jóvenes.

Siguiendo esta hipótesis, el objetivo del presente estudio fue comparar los perfiles condicionales y la carga interna de entrenamiento interno los jugadores de fútbol del equipo senior y del equipo de la academia durante una fase de temporada.

En cuanto a variables metodológicas, el rendimiento de carrera de alta intensidad, la aceleración, el sprint máximo y la capacidad de cambio de dirección (COD) se evaluaron durante el descanso del calendario a mitad de una temporada competitiva. La calificación de la percepción subjetiva del esfuerzo (sRPE), que refleja la carga interna de entrenamiento, se estuvo registrando diariamente durante toda la primera mitad de la temporada.

Los protocolos de entrenamiento fueron similares para los grupos U19 y senior. El protocolo de entrenamiento de la jornada MD+ 1 fue diseñado para recuperar jugadores del partido; incluía ejercicios de resistencia aeróbica de intensidad baja a moderada y condiciones de recuperación. Las sesiones de entrenamiento en MD+2 consistieron principalmente en entrenamiento simultáneo de resistencia y técnico. Los protocolos en MD+3 a MD-3,) incluían entrenamiento neuromuscular o metabólico de alta intensidad, en su mayoría usando juegos en espacios reducidos (SSG). Dos días y un día antes del día del partido (MD-2 y MD-1, respectivamente) fueron días de entrenamiento de baja carga, con la intención de refrescar a los jugadores e implementar estrategias de puesta a punto para tener el máximo potencial de los jugadores para el próximo día de partido.

En cuanto a los resultados del estudio, tenemos una tabla inicial que nos muestra que los jugadores del equipo senior mostraron una superioridad posible o probable en el cambio de dirección, máxima velocidad y variables de aceleración.
Sin embargo, se observó un rendimiento de carrera intermitente (VIFT) posiblemente más alto en el equipo juvenil.

Al analizar la carga interna de entrenamiento para cada día (de M-3 a M+3), el equipo U19 mostró un sRPE probable o casi seguro más alto para todos los días excepto para el día del partido (M). Parece que independientemente del nivel condicional del jugador, todos expresan de forma máxima su rendimiento con competición, en ambas categorías.

Los resultados de los autores concluyen por una parte que los jugadores senior tienen mejor perfil condicional en capacidades de aceleración, habilidades de cambio de dirección, y máxima velocidad, tal y como nos muestra la bibliografía existente.

Sin embargo, y en contra de las ultimas investigaciones, sorprendentemente los jugadores mas jóvenes tuvieron unos niveles mejores en el test intermitente de alta intensidad VIFT.

En el estudio nos sugieren que dichos resultados pueden venir por una fatiga acumulada o una recuperación insuficiente para los jugadores senior durante la primera parte de la temporada.

Otra conclusión interesante que nos cita el articulo es la posibilidad de incrementar la carga de entrenamiento o bien mejorar los procesos de recuperación durante la primera parte de la temporada, como cuestiones probables que podrían optimizar el rendimiento de los jugadores profesionales en futbol.

Tal y como venimos haciendo en todos los estudios que analizamos y traducimos para vosotros, os proponemos a partir de la investigación de hoy y como recomendación revolucionaria, la inclusión de la monitorización de la carga interna a partir de la percepción subjetiva del esfuerzo y también porque no de alguna escala de wellness. A partir de esta monitorización, en clubes y equipos que compartan jugadores juveniles con jugadores senior, debemos de comprender las exigencias de la competición final para ellos, y adaptar la carga de entrenamientos y partidos en función de su perfil condicional.

Por otro lado, favorecer las estrategias de recuperación e individualizar la carga externa y la exigencia de los entrenamientos posteriores a partido, junto a un buen entrenamiento coadyuvante, deberían ser objetivos prioritarios en la primera parte de la temporada, sobre todo en jugadores con mayor edad y experiencia en nuestro deporte.

Como siempre, esperamos haber contribuido con el articulo y reflexiones de los autores en vuestra practica, y en este caso haber servido de ayuda para equipos seniors y/o juveniles para el mayor conocimiento y optimización de vuestros jugadores.

Seguimos avanzando…

Antonio José Gómez Díaz (Fútbol Revolucionario)